
Si has decidido tener una tortuga de agua como animal de compañía, deberás tener en cuenta algunos aspectos importantes e informarte a fondo sobre la raza o subraza que adquieres, ya que sus cuidados y necesidades pueden variar considerablemente dependiendo de ello.
Lo primero que tienes que saber es que, aunque comprar una tortuga no es excesivamente caro, mantenerla en condiciones adecuadas supo un gasto bastante más elevado. En primer lugar, necesitarás un acuaterrario, ya que no son totalmente acuáticas y por ello necesitarán una parte terrestre y otra donde demostrar sus dotes de excelentes nadadores. Ésta última deberá ser lo bastante grande como para que pueda desplazarse, ya que no es suficiente con que pueda sumergirse o mojarse.
A la hora de adquirir el acuaterrario, por tanto, deberás tener en cuenta el tamaño que alcanzará tu tortuga cuando crezca, ya que algunas razas pueden alcanzar los 15 cm de caparazón en el caso de los machos y los 20 cm en el caso de las hembras. En ambos casos, tu nuevo amigo pasará la mayor parte del tiempo en el agua, de la que sólo saldrá para descansar y tomar el sol. Por ello, si va a alcanzar las dimensiones antes citadas, lo más aconsejable sería un acuario de unos 200 litros para uno o dos ejemplares a lo sumo.

Cuando la tortuga ya esté instalada, deberás tener especial cuidado para mantener la temperatura adecuada del agua, que para la mayoría de las especies debe mantenerse entre 26 y 28 ºC, utilizando un calefactor para acuarios. Además, deberás prestar atención para que la temperatura ambiental no difiera demasiado de la del agua, y proporcionarle una lámpara o foco que alumbre la zona terrestre para que pueda calentarse y digerir la comida. En este caso, deberá haber unos 35ºC. Si no pueden obtener luz solar no filtrada, hay que proporcionarles de 12 a 14 horas de luz con un tubo fluorescente especial para reptiles, que emite luz UV-B, ya que su ausencia podría producirle descalcificación o caparazón blando. El alto número de defecaciones que producen las tortugas, hacen necesaria la utilización de un filtro de agua y el cambio de ésta asiduamente. También deberás limpiar el acuaterrario a fondo de vez en cuando, extrayendo todos sus elementos y lavándolos. Eso sí, ten cuidado de aclarar bien todo, ya que muchos productos son tóxicos para las tortugas. En lo que a alimentación se refiere, las tortugas son omnívoras, por lo que debemos ofrecerle una dieta variada. A través de los alimentos preparados que alta calidad que podemos adquirir, podemos proporcionarle el 25% de la dieta. La comida de origen animal debería suponer otro 25% (insectos, lombrices, carne cruda como trocitos de hígado de ternera o pescado no congelado), mientras que el 50% restante debe estar compuesto por comida de origen vegetal (judías verdes, zanahorias, manzanas etcétera). Hasta Pronto!!
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